"Somos 120 personas, ¿con dos altavoces vamos bien?" Es la pregunta que más nos hacen, y la respuesta honesta es que el número de invitados es solo uno de los cuatro factores que deciden cuánto equipo hace falta. Los otros tres pesan igual o más, y casi nadie los tiene en cuenta hasta que es tarde.

En esta guía te explicamos cómo dimensionar el sonido de tu evento sin pasarte de presupuesto ni quedarte corto el día señalado.

Los cuatro factores que deciden

Antes de hablar de altavoces, hay que responder a esto:

Más potencia no es lo mismo que mejor sonido

Un error muy repetido es pedir "el equipo más potente que tengáis" pensando que así no habrá problemas. Un equipo sobredimensionado en una sala pequeña suena mal, molesta a los vecinos y encarece el presupuesto sin aportar nada. Lo que hace que un evento suene bien es la colocación y que el equipo esté ajustado al espacio, no la cifra de vatios.

Por aforo: qué montaje encaja

Estas referencias son orientativas y asumen espacio interior. Para exterior, sube un escalón.

InvitadosMontaje habitual
Hasta 50Dos altavoces de 12" en trípode. Suficiente para ambiente, discursos y baile en espacio reducido.
50 a 120Dos altavoces de 15" para la zona principal. Un subwoofer si hay pista de baile.
120 a 250Dos de 15" más uno o dos subwoofers. Si hay ceremonia aparte, equipo pequeño adicional para esa zona.
250 a 500Sistema reforzado con varios puntos de emisión y subgraves. Aquí ya conviene un estudio del espacio.
Más de 500Montaje de gran formato con estructura. Es territorio de macro discomóvil o producción.

Los modelos concretos que montamos en la franja media son el LD Systems ICOA 12 A y el ICOA 15 A, con el ICOA SUB 18 A cuando hace falta base de graves. La diferencia entre el de 12 y el de 15 pulgadas es el diámetro del altavoz de graves: el de 15 mueve más aire, baja más en frecuencia y cubre espacios mayores; el de 12 es más ligero y suele bastar para ceremonias y cócteles.

Por momentos: no todo el evento pide lo mismo

Esta es la parte que más se olvida al pedir presupuesto. Una boda no es un evento: son cuatro, y cada uno tiene necesidades distintas.

Si estos cuatro momentos ocurren en espacios distintos, el presupuesto tiene que contemplarlo. Mover el equipo entre momentos parece un ahorro, pero deja zonas sin sonido y consume un tiempo que el día del evento no tienes.

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Cuándo hace falta subwoofer

El subwoofer es el altavoz que reproduce solo las frecuencias graves. No sube el volumen: cambia cómo se siente la música.

Lo necesitas si hay pista de baile de verdad, si la música es electrónica, reguetón o cualquier estilo donde el bombo manda, o si el espacio es grande y los graves se pierden. No lo necesitas para ceremonia, cóctel ni banquete: ahí incluso estorba, porque enturbia las voces.

La solución más eficiente en bodas es montar el subwoofer solo en la zona de baile y dejar el resto del evento con altavoces de rango completo. Cubres el momento que lo pide sin arrastrar equipo innecesario toda la noche.

Interior o exterior: por qué cambia tanto

Es el factor que más subestima todo el mundo, así que merece su propio apartado.

En una sala, el sonido rebota en paredes, techo y suelo, y vuelve. Esa reverberación trabaja a tu favor: rellena el espacio y hace que con relativamente poco equipo todo el mundo oiga bien. El problema en interior no suele ser que falte sonido, sino que sobre: en salas con mucho eco, subir el volumen empeora las cosas porque las voces se vuelven ininteligibles.

Al aire libre pasa justo lo contrario. No hay superficies que devuelvan nada: el sonido sale del altavoz, recorre su camino y se pierde. Cada vez que doblas la distancia, el nivel cae de forma notable. Por eso un jardín con 150 invitados pide bastante más equipo que un salón con los mismos 150.

A esto se suman dos factores que solo existen fuera:

Los límites de ruido no son un detalle

Muchos municipios de la Comunidad Valenciana tienen ordenanzas con límite de decibelios y hora de cierre para eventos al aire libre, y en algunos casos exigen limitador. Antes de dimensionar nada, conviene preguntar en el ayuntamiento o al espacio qué condiciones aplican. Es información que cambia el montaje y que vale la pena tener antes de pedir presupuestos.

Los micrófonos: la parte que nadie presupuesta

Cuando alguien pide presupuesto de sonido suele pensar en música. Pero en la mayoría de eventos lo que más se recuerda es la palabra: los votos de la ceremonia, el discurso del padre de la novia, la presentación del director. Y eso va por micrófono.

Lo que conviene tener claro:

Si en tu evento hay ceremonia o discursos, dilo al pedir presupuesto. Es una línea barata que, si se olvida, se nota muchísimo.

Los cinco errores más caros

  1. Contar solo la pista de baile. El presupuesto cubre la fiesta y el día del evento descubres que la ceremonia se queda sin sonido.
  2. No preguntar por los límites de ruido. Muchos municipios de la Comunidad Valenciana tienen limitación de decibelios y hora de cierre. Da igual el equipo que montes si a la una hay que bajarlo.
  3. Olvidar la corriente. Un montaje de sonido necesita líneas en condiciones. En fincas y espacios rurales esto no siempre está resuelto y conviene comprobarlo antes.
  4. Colocar los altavoces mirando a la pared. Parece obvio, pero pasa. La colocación cambia el resultado más que el modelo.
  5. No dejar margen para la prueba de sonido. Media hora de colchón resuelve casi cualquier imprevisto. Diez minutos antes de abrir, no.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos altavoces necesito para una boda de 100 personas?

Para un banquete de unas 100 personas, dos altavoces activos bien colocados cubren el ambiente y los discursos. Si después hay fiesta con baile, conviene añadir un subwoofer. Y si la ceremonia es en otro espacio, hace falta un pequeño equipo aparte para esa zona.

¿Qué diferencia hay entre un altavoz de 12 y uno de 15 pulgadas?

La cifra es el diámetro del altavoz de graves. Uno de 15 pulgadas mueve más aire y baja más en frecuencia, así que da más cuerpo y aguanta espacios mayores. Uno de 12 es más ligero y manejable, y suele bastar para salas pequeñas, cócteles y ceremonias.

¿Hace falta subwoofer en una boda?

Para ceremonia, cóctel y banquete no: incluso puede molestar. Para el momento de la fiesta sí marca la diferencia, porque es lo que hace que la música se sienta además de oírse. Lo habitual es tenerlo solo en la zona de baile.

¿Necesito más potencia si el evento es al aire libre?

Sí. En interior las paredes devuelven el sonido y ayudan; al aire libre el sonido se va y no vuelve. Para el mismo número de invitados, un evento exterior pide más equipo. Además hay que contar con el ruido ambiente y con los límites municipales de decibelios y horario.

¿Puedo usar el mismo equipo para la ceremonia y para la fiesta?

Solo si están en el mismo espacio, cosa poco habitual. Mover y volver a montar el equipo entre momentos deja zonas sin sonido y consume tiempo, así que suele salir mejor montar un pequeño equipo independiente para ceremonia y cóctel.

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