Grupos en vivo con repertorio variado que se adaptan a cualquier formato de evento. Energía, versatilidad y fiesta asegurada.
Una banda de versiones es probablemente el formato más flexible de música en vivo. A diferencia de un tributo, que se centra en el repertorio de un solo artista, un grupo de versiones puede saltar de un clásico de los ochenta a un éxito actual sin que se note la costura, y eso le permite adaptarse al ambiente de la sala sobre la marcha.
Es lo que mejor funciona en bodas, celebraciones privadas y eventos de empresa, donde el público es variado y no hay un estilo dominante. También encaja muy bien en el cóctel o el aperitivo, cuando se busca música en vivo que acompañe sin obligar a levantar la voz.
Bamboleo ha perfeccionado el arte de reinventar canciones en clave rumbera. Transforman temas de C. Tangana, IZAL, Los Rodríguez o Coque Malla en versiones que invitan a bailar, sin olvidar los clásicos de la rumba de toda la vida. Es un grupo con mucha energía sobre el escenario, ideal cuando se busca fiesta desde el primer tema.
Grupo Siete es una banda de versiones en español de cinco o seis músicos, con guitarra, bajo, batería, saxofón y una o dos voces masculinas y femeninas. Esa formación les permite cubrir pop, rock, baladas y música latina, moviéndose entre los grandes clásicos del repertorio en castellano y los éxitos más recientes. Es la opción más versátil de las dos.
Durante el cóctel o al arrancar la fiesta. La música en vivo cambia el tono de la celebración y genera un momento de atención colectiva.
Cenas de Navidad, aniversarios y celebraciones corporativas donde un repertorio transversal une a plantillas de edades distintas.
Cumpleaños señalados y aniversarios en los que se busca algo más cuidado que una lista de reproducción.
Como alternativa o complemento a la orquesta, especialmente en noches de formato más reducido.
Formatos acústicos o reducidos para espacios donde no cabe una producción grande.
Cuando se necesita música en directo que acompañe sin robar protagonismo al acto principal.
No es una decisión excluyente. Un grupo aporta espectáculo, emoción y un momento de atención colectiva que una sesión de DJ no consigue; pero tiene un repertorio limitado y necesita descansos. Un DJ con discomóvil tiene repertorio infinito, se adapta a cómo responde la pista y no para en toda la noche.
Por eso la combinación que mejor funciona en la mayoría de bodas y eventos privados es música en vivo durante el cóctel o el arranque de la fiesta, y discomóvil para el resto de la noche. Se aprovecha lo mejor de cada formato sin las limitaciones de ninguno.
Si tu evento es una fiesta de pueblo, quizá te interese comparar también con el formato orquesta o con un grupo tributo, que atraen a públicos distintos.
Bodas, fiestas, corporativos. Cuéntanos el estilo que buscas y te recomendamos el grupo perfecto.
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